PRIMEROS DIAGNÓSTICOS...

PRIMEROS DIAGNÓSTICOS… ASPERGER

– En esta última cita, la persona que nos atendió nos hizo muchas preguntas. Fuimos por recomendación del centro al que habíamos sido derivados. Aquel profesional, solo con nuestras respuestas, sin haber visto jamás a mi hijo… nos dice que tiene muchos signos de alerta para ser diagnosticado de algún trastorno del espectro autista… que tal vez tenga asperger…

 

Y con aquella última palabra se quedaron los padres.

Este es el resumido testimonio de una familia que, aunque consideran que fueron bien atendidos en general, con esta última cita que se menciona, estuvieron sentados delante de un profesional escuchando palabras que no podían comprender o se negaban a entenderlas. Después de aquella palabra, de la que nada sabían, que jamás habían escuchado antes… comenzaron a indagar, preguntar, saber, temer, dudar…

Autismo… espectro… asperger… alertas… ¿Con qué se podrían quedar? 

Y comienzan las búsquedas en internet, casi inmediatas al aterrizaje tras el viaje que experimentaron después de oír aquella palabra. 

 

– Infelices, literales, sin empleo… pero, ¿esto qué es? He dejado de buscar en internet información, porque la mayoría de lo que encuentro no me ayuda, me desanima, me hunde…me cuenta una madre sin saber a dónde acudir.

Da qué pensar, ¿no? ¿Somos tremendistas? ¿Estamos lanzando mensajes demasiado negativos? ¿No sabemos buscar? ¿Encontramos siempre lo peor? ¿Es realmente lo peor lo que se encuentra en internet?

“Mi madre dice que yo era así de pequeña”

“Mi marido, cuando era chico, tampoco se relacionaba con nadie… también tenía manías como mi hijo”

“De pequeño, mi madre me decía que era muy raro y me cuenta que siempre andaba obsesionado con algo…”

etcétera

 

Son muchos los testimonios de padres que buscan similitudes, que recuerdan datos, que atan cabos… ¿Tienen relación? ¿Es genética? ¿Es educación? ¿Mi hijo es como yo? ¿Cambiará de mayor? ¿Busco respuestas? ¿Busco consuelo?…

Son preguntas que abordan la mente de aquellos que ya no pueden dejar de pensar en esto.

Y llega la escolarización…

 

¿En qué colegios puedo preguntar? ¿Qué va a necesitar mi hijo? ¿Estará bien atendido? ¿Tendrá amigos? ¿Y si está solo? No quiero que se aísle. Pero, ¿será feliz? ¿Será independiente?…

 

De nuevo, más preguntas, incertidumbres que no cesan, derrotas que cansan, éxitos que empujan, voluntad que arrasa…

Y llega la calma… un poco de calma.

 

Alguien habla contigo y te cuenta su experiencia con alumnos que tienen asperger… y sus ojos se iluminan cuando habla de ellos, y la sonrisa se mantiene mientras cuenta los avances, cada logro, cada anécdota… y la esperanza reluce con cada fracaso, cada decepción… Y ves que toda la oscuridad en la que estabas cayendo se va disipando, las piezas encajan, los colores se destapan.

 

Escuchas de otros padres que la educación forma gran parte de su desarrollo, que solo hay que estar con ellos, conocerlos y seguir su aprendizaje. Aprendes teoría sobre el trastorno, consultas asociaciones, a varios profesionales… ves en la tele películas o series, lees libros… y todo, cada vez, más abierto, más diverso, con mejor color. Se inicia el puzle.

 

No todo está hecho, queda mucho camino, muchas piedras, muchos baches, atascos, derrapes… pero todo llega, y comprendes que tu hijo es increíble, es único, y vas a seguir trabajando para que su vida sea feliz… porque lo será.

Y, terminando este artículo, con el que seguiría hasta el infinito y más allá (como dijo mi amigo Buzz), os ofrezco estas palabras que escuché de unos padres que tampoco conocían esa palabra (asperger…); unos padres que solo quieren ayudar a su hijo por encima de todo y buscan quien les acompañe en el camino:

 

– He acudido a varios centros y me quedo con este último que me ha convencido. Además, le pregunté a la psicóloga cómo tenía que educar a mi hijo y me respondió: “Edúcalo con amor”. Esta respuesta, aparentemente simple y directa, me encantó, no era la que esperaba; pero fue la que me calmó.

 

Aquella respuesta fue perfecta… y con aquellas palabras me quedo yo también.

RECONOCIMIENTOS – PREMIOS

NOMINADA a los PREMIOS EDUCA ABANCA a MEJOR DOCENTE DE ESPAÑA 2018

 

3ª Edición PREMIOS EDUCATIVIDAD de SANTILLANA – Premio al Mejor Proyecto en Primaria (2018)

 

XXXII Premio FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS a la Mejora de la Calidad Educativa (2017)

 

I Premio a la EXCELENCIA EDUCATIVA para los SUPERDOTADOS (2014)


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